"Más allá de las convicciones religiosas, estamos convencidos de que la naturaleza manda y, como en tantas otras cosas, si uno no le hace caso a la naturaleza, después las consecuencias pueden ser peores". De esta forma, el obispo de Concepción, monseñor José María Rossi, dejó en claro por qué la Iglesia Católica se opone a la ley que establece el matrimonio entre personas del mismo sexo que fue aprobada por el Senado durante la madrugada del jueves. El prelado manifestó que los católicos no se encuentran moralmente obligados a cumplirla.
La semana pasada, la jueza de Paz de la ciudad pampeana de General Pico, Marta Copela, había anunciado que no estaba dispuesta a celebrar bodas entre homosexuales. Según Rossi, a partir de ahora, muchos católicos deberán tomar una decisión al respecto. "Este asunto no sólo afecta cuestiones accidentales, sino fundamentales de la vida, como la familia. Creo que muchas personas se van a enfrentar a la disyuntiva de actuar de acuerdo con su conciencia o de evitarse problemas. Pero, desde siempre, la Iglesia tiene una doctrina muy clara: no hay obligación de cumplir las leyes que van en contra de la naturaleza de las cosas. Después, cada uno, cada funcionario deberá tomar su propia decisión que, a veces, lo pondrá en una situación muy complicada", manifestó.
El obispo aseguró que la doctrina que plantea la Iglesia con respecto a la familia es una forma de proteger a toda la sociedad. "Esa es la intención que tenemos. Por eso decimos las cosas que decimos. No lo hacemos con ánimo de ofender a nadie, sino con ánimo de mostrar cuál es el camino verdadero. Después, cada uno toma la decisión personal que quiere, pero para nosotros es muy importante presentar lo que creemos que es la verdad", aseguró.
Con respecto a la posibilidad de que las parejas de personas del mismo sexo puedan adoptar, Rossi se mostró firme: "No solamente la Iglesia, sino muchos científicos están convencidos de que ser homosexual no es una condición natural. El niño, el adolescente, para poder configurarse desde el punto de vista de su sexualidad, que es un aspecto tan importante de la personalidad, necesita tener referentes varón y mujer. Al vivir con una pareja del mismo sexo no tiene esos referentes nítidos y eso incide en este proceso. Esto nos preocupa mucho, porque no afecta solamente a las personas que deciden formar esa pareja, sino a los que niños que pudieran adoptar", concluyó el obispo.
La semana pasada, la jueza de Paz de la ciudad pampeana de General Pico, Marta Copela, había anunciado que no estaba dispuesta a celebrar bodas entre homosexuales. Según Rossi, a partir de ahora, muchos católicos deberán tomar una decisión al respecto. "Este asunto no sólo afecta cuestiones accidentales, sino fundamentales de la vida, como la familia. Creo que muchas personas se van a enfrentar a la disyuntiva de actuar de acuerdo con su conciencia o de evitarse problemas. Pero, desde siempre, la Iglesia tiene una doctrina muy clara: no hay obligación de cumplir las leyes que van en contra de la naturaleza de las cosas. Después, cada uno, cada funcionario deberá tomar su propia decisión que, a veces, lo pondrá en una situación muy complicada", manifestó.
El obispo aseguró que la doctrina que plantea la Iglesia con respecto a la familia es una forma de proteger a toda la sociedad. "Esa es la intención que tenemos. Por eso decimos las cosas que decimos. No lo hacemos con ánimo de ofender a nadie, sino con ánimo de mostrar cuál es el camino verdadero. Después, cada uno toma la decisión personal que quiere, pero para nosotros es muy importante presentar lo que creemos que es la verdad", aseguró.
Con respecto a la posibilidad de que las parejas de personas del mismo sexo puedan adoptar, Rossi se mostró firme: "No solamente la Iglesia, sino muchos científicos están convencidos de que ser homosexual no es una condición natural. El niño, el adolescente, para poder configurarse desde el punto de vista de su sexualidad, que es un aspecto tan importante de la personalidad, necesita tener referentes varón y mujer. Al vivir con una pareja del mismo sexo no tiene esos referentes nítidos y eso incide en este proceso. Esto nos preocupa mucho, porque no afecta solamente a las personas que deciden formar esa pareja, sino a los que niños que pudieran adoptar", concluyó el obispo.